“Trabajas muchísimo más que en una oficina”

Analucía es consultora de marketing digital y nómada desde 2014

Comenzar una vida nómada no siempre conlleva una ruptura con todo lo anterior. El abanico de posibles profesiones es muy grande y abarca todos los ámbitos. Algunas personas, simplemente, deciden que quieren viajar, ver mundo y trabajar de aquello que les gusta sin las ataduras que supone una oficina. Este es el caso de Analucía Rodríguez.

Medio peruana, medio española, nació con el gen viajero. Desde muy pequeña ya comenzó a recorrer el mundo y así se ha establecido en diferentes partes del globo. A día de hoy ha visitado más de 60 países y no tiene intención de parar.

Hizo carrera en Comunicaciones y se especializó en Marketing Digital, área en la que trabajó durante más de diez años de forma presencial y en la que sigue ejerciendo a día de hoy. Estaba contenta con su trabajo y su vida en Lima, pero ese gusanillo viajero de su interior le pedía algo diferente. “No es que mi trabajo no me gustara, sino que sentía que no tenía suficientes vacaciones. Con lo cual, analizando un poco todo, decidí tomarme un año y luego regresar a buscar trabajo”.

Doce meses que financió gracias a sus ahorros y terminaron demasiado rápido. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que podía perfectamente compaginar su trabajo con esa vida de trotamundos, aunque no fue pan comido. “Realmente yo ya había trabajado como consultora de marketing antes, por lo cual fue empezar a mover un poquito más los contactos, estar mucho más abierta y mucho más activa, ver quién podría necesitar algo que yo podría apoyar… Así que fue un poco así, pero no es fácil porque, evidentemente, con cada cliente puedes trabajar poquito a poquito, no son los mismos sueldos… No es tan bonito como la gente piensa, no ganas lo mismo que cuando eres gerente, pero bueno, tienes más libertad”, reconoce Analucía.

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Analucía en Laguna de Bacalar, México. / Analucía (www.viajarparavivir.com)

Precisamente esa independencia es lo que más valora de su vida actual. “Poder manejar tus horarios, poder seguir viajando, no sentirte como un esclavo que tiene que ir los mismos días al mismo sitio, trabajar y luego salir de noche y ya ni siquiera ver la luz del día…”, argumenta.

Sin embargo, la incertidumbre es constante. “Trabajas muchísimo, muchísimo más que cuando trabajas en una oficina. Hay mucho que hacer porque depende de ti, ya no es como «bueno genero objetivos y tal cual». Tienes que realmente saber manejar bien tus horarios y todas tus cosas, porque si no es muy complicado y no ganas lo mismo que cuando tenías un sueldo mensual. Por lo cual, a veces es también un poco complicado en el tema económico”.

Lamentablemente, hay que decir que cuando eres mujer y estás con un hombre o viajas con un hombre vas un poco más segura”

Analucía comenzó su aventura sola, aunque eso no significa que no tuviera compañía. “A mí el tiempo conmigo misma me gusta mucho, lo disfruto mucho, y no fue un problema a la hora de viajar, al contrario, fue algo que disfruté mucho. Obviamente soy una persona muy social, por lo cual siempre estaba conociendo gente. Cuando una dice que viaja sola, no es que todo el día esté sola, siempre conoces gente”.

Desde hace año y medio, tiene compañero de viaje y de vida, Fran, también bloguero de viajes y nómada digital. “Cuando viajas con pareja obviamente compartes más. Es lindo poder descubrir lugares juntos. Lamentablemente, hay que decir que cuando eres mujer y estás con un hombre o viajas con un hombre vas un poco más segura. A mí nunca me pasó nada cuando viajé sola, pero igual siempre es seguro tener a alguien ahí, sobre todo si mide dos metros”, bromea Analucía.

En 2014 no sólo comenzó su viaje sin billete de vuelta, sino que también creó su blog Viajar para vivir. No le produce los suficientes ingresos como para vivir completamente de ello, pero sí que es una llave que le ha abierto la puerta a un mundo de nuevas posibilidades. Es a través de él y sus respectivas redes sociales donde revela al mundo qué significa ser nómada del siglo XXI. “Lo que yo no quiero es que se haga como este estereotipo de que vivir viajando es «Ah, qué lindo, voy a ganar mucho dinero y voy a vivir viajando», porque no.  Trato de mostrar la realidad de lo que es vivir viajando y lo que es trabajar para uno mismo o para otros como freelance. Y creo que quien lo haga tiene que ser muy consciente de todo esto para no tener falsas expectativas”.

La vida nómada es un territorio que Analucía considera que no está hecho para cualquiera. “No es que no todo el mundo lo pueda hacer ni que debas estar preparado para ello, pero sí que veo gente un poco irresponsable que se endeuda o que con muy poco dinero se lanza… Si bien vivir viajando es más barato que vivir en una ciudad, ya que tienes que pagar gimnasio, el auto, el seguro, el alquiler, la comida y todo…”, añade Analucía.

Con todo, sigue siendo una soñadora que anima a todos aquellos que realmente lo sientan a seguir sus sueños. “De algo que me di cuenta al dar la vuelta al mundo es que a veces no hay que planear absolutamente todo. Mientras tengas sentido común y seas inteligente a la hora de tomar decisiones, las cosas se van dando”.

 

Imagen destacada original: Analucía Rodríguez (www.viajarparavivir.com)

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