Reseña “127 horas”

La historia de un aventurero que supo sobreponerse a las adversidades

Los viajeros solitarios a veces tienden a olvidarse de aquellos que dejan detrás. Salen un día de casa y llega un momento en que no recuerdan decirle a nadie hacia dónde se dirigen. En muchas ocasiones, ni siquiera ellos lo saben. En el caso de Aron Raltson, ese pequeño gesto estuvo a punto de costarle la vida. 127 horas es un drama de esos que consiguen que el espectador se replantee sus decisiones y aquello que de verdad es importante.

Cuenta la historia real de un escalador estadounidense, Aron Raltson (James Franco), que decide realizar solo una excursión por el Parque Nacional Tierra de Cañones de Estados Unidos, lugar que conoce al dedillo. Acostumbrado a salirse del camino y no seguir ninguna regla establecida, Aron decide adentrarse en una parte del cañón, por donde no pasa nadie. En ese momento, tropieza y su brazo queda atrapado bajo una roca. La película relata los cinco días siguientes, en los que nadie le echa de menos.

El espectador vive en primera persona la agonía de Aron, que pronto comienza a quedarse sin comida ni agua. Él mismo decide grabar su situación, a modo de despedida. En esos momentos de frustración se da cuenta de que todo es culpa suya, ya que era tan independiente que ni siquiera había avisado a nadie de dónde se dirigía.

Pronto comienzan las alucinaciones y las recreaciones de su vida. Intenta por todos los medios escapar de allí, pero es inútil. No teme a la muerte, tan sólo tiene un sentimiento de culpa, aquel de no haber sido capaz de estar más presente en la vida de los suyos.

Un aventurero intrépido y que, a pesar del desenlace, no cesa en su empeño de seguir comiéndose el mundo y viajar solo. Pero nunca más volverá a salir de casa sin decir a dónde va. Una de esas historias que dejan un sabor de melancolía en la boca. Cuántas cosas se podrían haber dicho a los seres queridos y nunca llegaron a pronunciarse cuando se tuvo la oportunidad.

Un toque de realidad que recuerda que la vida no es eterna y que en cualquier momento puede suceder lo inesperado. Aron se reía al recordar aquella linterna que guardaba en el coche “por si acaso”. En el momento que sucede algo malo de verdad, no se puede echar marcha atrás, ni ralentizar, ni cambiar un solo segundo.

Una película donde los exteriores juegan un papel mucho más relevante que una simple escenografía. Algunas de las escenas ni siquiera cuentan con música, todo para que se aprecien las impresionantes vistas a los cañones. Protagonistas junto a un James Franco más cercano y humano que nunca.

Una historia, en definitiva, que recuerda que el miedo no es la solución ante la tragedia y que la vida no acaba hasta el final. Por lo que no hay que darse por vencido ni renunciar a aquello que se ama, por muchos obstáculos que se crucen por el camino.

 

Ficha técnica:

  • Título: 127 horas (127 hours)
  • Director: Danny Boyle
  • Año: 2010
  • Actor protagonista: James Franco
  • Basado en “Entre la espada y la pared”, libro autobiográfico escrito por Aron Raltson
  • Música: A. R. Rahman
  • País: Estados Unidos

 

Imagen destacada original: Pixabay

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